De Canadá, con lisergia y amor sin igual, van estos notables trabajos realizados íntegramente por Greg Watson, entre 1991 y 1998.
Te recomiendo escucharlo con un plato de ostras y un champagne Perrier-Jouet de la bodega francesa Pernod-Ricard. (Si pudieras pagarlo, ya ke cuesta unos 6.400 verdes.)

